Wesphere

WESPHERE es la fusión de los elementos, una alquimia sonora que trasciende los tímpanos para hacer vibrar los rincones más lejanos de nuestros seres. En un afán de tumbar muros, WESPHERE une lo simple y lo complejo, lo digital y lo analógico, lo abstracto y lo concreto para ofrecer una de las propuestas más únicas y llenas de pasión de la escena Barcelonesa.

La piedra angular del grupo es, sin duda, la brillante afinidad y armonía entre los cuatro miembros (Borja, Juan Luis, Max, Román), fruto de una intensa y larga amistad llena de vivencias y conexiones. Y esto se nota en la música. Las distintas influencias se entrelazan y los sonidos se funden los unos con los otros, como un baile de cuerpos celestiales, épico y intenso pero a la vez sosegado.

La propuesta de WESPHERE destaca por una voluntad natural de romper moldes y explorar territorios desconocidos. Su sonido mezcla melodías evocadoras con guitarras expansivas, beats y percusiones complejos y potentes y una producción refinada con un sinfín de detalles y matices que se desvelan con cada nueva escucha. Las composiciones tienen una cierta soltura y levedad y esquivan con agilidad estructuras convencionales sin causar confusión al oyente. Al contrario, el sonido es cálido y acogedor, en gran parte gracias a una voz casi de otro mundo que se enrolla a tu alrededor hasta susurrarte al oído. Un sonido vivo, que respira y evoluciona con cada compás y con letras que evocan los sueños, el asombro, los miedos… que todos tenemos en común. WESPHERE apuntan a unos tiempos más simples e inocentes, y nos invitan a explorar nuestro interior y a reconectar con nuestro alrededor.

Fuertes tras su experiencia grabando su primer disco epónimo (Wesphere, 2014) y después de unos años en stand-by, durante los cuales los miembros han ido creciendo y afinando su talento y visión a través de una multitud de periplos, WESPHERE están de vuelta en 2018 con más ganas que nunca y listos para participar en el IMB Artist Talent.

En este mundo, donde se echa en falta momentos para desconectar y reflexionar, WESPHERE sabe como una brisa de aire fresco en un día de verano y nos recuerda lo que es ser humanos. WESPHERE somos todos.